Lucía y la cámara olvidada -Capítulo 6 “Una mala noticia “
Pero la felicidad no siempre depende de uno mismo. Lucía se durmió con la mejor de las sensaciones en el cuerpo. Si tenía alguna duda de que Juan le gustaba, esta se había diluído por completo. Sí, le gustaba y mucho. Además, tenía la sensación, aunque no se atrevería a admitirlo ante nadie, de que era correspondida. Se despertó de lo más feliz, sintiéndose ligera, muy ligera, como si volara. Al bajar a la cocina saludó a sus abuelos de la forma más cariñosa, y ellos no cabían en sí de gozo. Magda y Miguel sabían, mejor que nadie en el mundo, que su nieta pasaba por rachas difíciles donde las pesadillas se apoderaban de ella, asfixiándola, dejándola exhausta e inservible. El mal humor hacía acto de presencia y la revoloteaba como un torbellino, haciéndola contestar con desdén y desaire a sus más allegados, que aguantaban sin protestar mientras esperaban que llegara el día en que, como por arte de magia, todo volvía a la normalidad. Por eso valorab...