Recuerdos
El cuerpo es el recipiente de los recuerdos. Grande. Inmenso. Con grietas que permiten lo malo y lo bueno. Transformador tu cuerpo es de lo vivido. Intérprete. Locuaz. Reservado cuando quiere, cuanto quiere, y cuanto quiso. El olvido es infinito si se quiere. Yo no quiero, pero olvido. Tú no quieres pero no puedes, ya viviste lo vivido. Pero recuerdo yo por ti. A través de, por y y para ti. Y para mí, por supuesto. Por necesidad. Por pura vida. Por pena y por nostalgia. Por egoísmo también y tal vez. Te recuerdo y te revivo. Y te vivo. Y vivo más y mejor. Me enfado, y me alegro. Te aclaro y te difumino. Y te toco pero te pierdo. Al recordar tus recuerdos, te revivo y siempre gano. Los transformo si quiero. Inyección de vida. Te hago eterno.